19 de mayo de 2009

Crimen y Castigo


No publico nada en el blog desde diciembre. Sí lo sé, está feo. Siempre por alguna cosa o por otra no escribo, a esto se le llama procastinación. No prometo escribir periódicamente (prometer para nada es absurdo), pero debo de hacer un pequeño comentario.

Ya prometí en otra entrada hacer un pequeño comentario de los libros que fuera leyendo, y como es evidente no lo he cumplido. Si para algo sirve internet es para hacer promesas vacías con la esperanza de que las lean millones de personas. Desde aquella entrada he leído unos cuantos (bastantes) libros: crónicas marcianas de ray bradbury, Sepharad de Antonio Muñoz Molina, El Extranjero de Albert Camus, he tenido un pequeño reencuentro con Lorca y Bécquer, ha habido más Lovecraft y otros cuantos. Pero me gustaría resaltar uno que en especial me ha dejado buen sabor de boca: Crimen y Castigo de Dostoievsky. Ahora me puedo tirar el rollo de intelectual a la G. Sanz.



Probablemente he cometido un error al ser esta la primera obra de Dostoievsky que leo. Principalmente porque es un novelón (literalmente) la edición de bolsillo tiene unas 500 páginas con una letra no diminuta pero miope-colaborante. Debo de reconocer que en algunos momentos me llegó a costar sacarle jugo a la novela. Pero esto se acaba leyendo algunos de los diálogos, que son sencillamente geniales. Alcoholismo, bajos fondos, San Petersburgo, prostitución, pobreza, nihilistas y alguna teoría sobre el por qué de las cosas son algunas son algunos de los elementos a encontrar en "Crimen y castigo".

La historia describe lo que acontece alrededor de Raskolnikov, un joven estudiante que decide asesinar a una vieja usurera para poder así robarle. Gran parte de la novela gira en torno a la idea de que Raskolnikov no asesina a esta mujer por dinero, sino únicamente para demostrarse a sí mismo su napoleónica grandeza. El resto de los personajes están entre la miseria, la miseria mezclada con grandes perspecivas de futuro, la riqueza sin perspectivas de futuro... Realmente una trama de personajes y de historias que hacen recapacitar.

Uno diré nada maś de la trama, pero recomiendo leerlo. A fin de cuentas es una de las grandes novelas universales.

Intentaré seguir escribiendo algunas líneas de los libros que vaya leyendo. A corto plazo la "Conjura de los necios" de John Kennedy Toole. Y a largo plazo el Ulises de Joyce. Con este último no prometo nada, que solamente leer el prólogo del traductor me da qué pensar.

1 comentario:

Fco. Javier dijo...

Se echaba en falta este blog, hombre. Estaba pensando abrir uno, ya recibiréis correo si eso ocurre.

Te ha faltado una 'r' en procrastinación, que es una bonita palabra que viene del latín. Leyendo el otro día Back to Methuselah de Bernard Shaw (recomendado), en cuyo primer acto aparecen Adán y Eva aprendiendo el nombre de las cosas de la serpiente, anoté esta bonita cita:

ADAM. Make me a beautiful word for doing things tomorrow; for that surely is a great and blessed invention.
THE SERPENT. Procrastination.
EVE. That is a sweet word. I wish I had a serpent's tongue.

De Dostoyevski yo he leído ya unos cuantos libros, y aún me quedan unos cuantos. De ellos, los que más me gustaron fueron las novelas cortas, que tenían la virtud de la exactitud, de contar una historia en la que uno tenía la sensación de que nada sobraba ni faltaba. Ejemplos eran 'El doble', absoluta y casi desconocida obra maestra, tenebrosa y siempre sublime: en ella, un oficinista vulgar y despreciable, al que le pintan bien el carácter en los primeros capítulos, termina encontrándose con su propio doble, hombre que empieza a sustituirle en todos los ámbitos, superándole, anulándole y despreciándole; todo termina siendo extrañamente onírico, en estilo realista y cotidiano, y parece un descenso a los infiernos. Otra magnífica era 'El jugador', que tenía muchos personajes caracterizados en pocas frases, o 'Noches blancas', que es una novelita románticona sobre soñadores solitarios, se le tiene cariño. Los cuentos también merecían la pena por lo mismo, mira a ver si encuentras el del 'Un episodio vergonzoso'.

Las novelas largas son el exacto reverso: acumulan material sin forma definida, desordenadamente, y precisamente por ello a mí tienden a fatigarme. He leído 'Los hermanos Karamazov', que ahí ya directamente entraba todo, entre dibujo de caracteres, capítulos policiacos (WTF), un relato sobre un inquisidor que condena a Cristo (que conociéndote te gustaría leer), discusión teológica (se le aparece a uno el Diablo y tienen diálogo filosófico, tócate), el funeral de un monje del que se empiezan a burlar porque su cadáver huele y por tanto no es santo (más WTF), y se pueden rellenar más párrafos aún. 'Crimen y castigo' (la novela de la puta y el asesino XD) también lo he leído: es siempre de interesante recuerdo la trama central del asesinato de Raskolnikov, que como te habrás dado cuenta es, antes de Nietzsche, un borrador del super-hombre: intenta matar sólo por probarse a sí mismo que es un hombre superior al que no afectan los valores morales para ejecutar sus actos, como (recuerdo que se mencionaba) Napoleón. Aparte de eso, entre muchos borrachos y desgracias entre los que me pierdo (¿entraba a la casa de una mujer a decirle que su esposo había muerto atropellado, y mientras los desalojaban, o algo así, no?), estaba la prostituta santa aquella, cuyo retiro con él en los últimos párrafos es bonito. Y la frase final era infinitamente aplaudible.

(Más que recuerde que leyera, por darte un listado si quieres seguir: 'Memorias de ultratumba' me aburrió soberanamente; 'Stepanchinkovo y sus habitantes' estaba a mitad entre lo que te decía de las novelas cortas, y lo que te decía de las largas, molaba en cualquier caso. Y no me acuerdo de más.)

Y el Ulysses léetelo en inglés hombre de Dios, que a ti no te cuesta nada. Yo lo tengo pendiente aún; sí leí Dubliners, que es una colección de cuentos de temas irlandeses (maridos borrachos que pegan a sus mujeres, políticos nacionalistas y así XD), del que me gustaba mucho el estilo, que tendía a la elipsis y a la ambigüedad, dando muchas frases por sobrentendidas. El más famoso es el último, 'The Dead', del que es memorable la última escena, con el marido queriendo beneficiarse a la mujer cuando llegan a la habitación, en una noche de lluvia, y ella empezando a llorar porque recordaba a ¿su novio? de juventud, creo que ya muerto. Creo que iba así, porque te lo digo todo de memoria, a lo mejor me lo he inventado.

[Es grato comentar lecturas, gracias por dar la ocasión :)]