13 de febrero de 2007

Dinamitando una ballena

- Pero qué demonios, una ballena ha quedado varada en nuestra playa.
- Por los clavos de Cristo Joe, que me digan que estoy borracho, pero esa ballena me recuerda a mi viejo tío John Whisky John.
- No lo sé McCoy pero el pastor McArthur me ha dicho que arregle el tema de la ballena, o su mujer dejará de preparar su tarta especial de arándanos para mi picnic, pero hace mucho calor y estoy cansado para trabajar.
- Este es un país libre Joe y si alguien no quiere esforzarse, por la dentadura de mi abuelo que no debe de hacerlo. Además ya he consultado a la NRA y nos han cedido un par de cajas de dinamita para acelerar el trabajo. Se las plantamos debajo a la ballena y el resto que lo hagan las gaviotas.
- ¡¡¡Yiiiiiiiiiiiiiija!!!



Resumiendo: Esta ballena quedó varada en la playa, y temiendo que se pudriera y que el hedor pudiera atormentar a los vecinos. Estos apacibles ciudadanos decidieron que en lugar de cortar la ballena, o arrastrarla hasta el mar lo mejor era dinamitarla y que las gaviotas se comiesen los restos. El problema fue que la carga de dinamita hizo saltar la ballena por los aires y los pedazos de ballena destrozaron coches en unos cuantos metros a la redonda. Y es que a veces las soluciones más rápidas no son siempre las mejores.

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